Películas de laminación
Una impresión gran formato sin protección empieza a desteñir al cabo de unos meses en exterior. Los UV destiñen las tintas, la lluvia ataca la superficie, el roce desgasta el visual y el cliente llama para quejarse. La película de laminación lo evita. Es una capa transparente que se aplica sobre la impresión para sellarla y protegerla. El visual gana durabilidad, resistencia mecánica y acabado según la elección: brillo para saturar colores, mate para eliminar reflejos, satinado como término medio. Es el paso que los profesionales no omiten.
Película de laminación: el seguro de vida de sus impresiones
¿Por qué laminar una impresión gran formato?
Sin protección, un eco-solvente en exterior pierde color a los 6–12 meses. Las UV aguantan algo más pero también ceden con sol prolongado. En interior, un visual en zona de paso se raya, ensucia y se degrada con manos, carros o limpieza.
La laminación forma una barrera física: filtra UV, absorbe el roce y facilita la limpieza. La vida pasa de meses a 3–5 años en exterior y mucho más en interior.
Brillo, mate, satinado
La elección de acabado no es solo estética.
Brillo: colores intensos y profundidad; más reflejos bajo sol o luz directa.
Mate: sin reflejos, lectura cómoda; señalética institucional, museos, fotografía.
Satinado: equilibrio entre ambos.
En frío o en caliente
En frío: laminador sin calor, adhesión por presión; rápido y versátil.
En caliente: rodillos calientes, mayor adherencia; vehículos, exterior exigente. Respetar temperatura según tinta.
La ficha indica frío, caliente o ambos.
Protección reforzada
Más allá del UV estándar.
Antirrayaduras: superficie endurecida para zonas públicas y tráfico intenso.
Antigraffiti: capa sacrificial sustituible sin reimprimir.
Antideslizante: suelos con textura y protección al paso.
Momento de laminar
Tras impresión y secado completo, antes del corte y la instalación. Eco-solvente ~24 h; UV a menudo casi al instante.
Laminado, se corta e instala como film adhesivo clásico.

