Guías y reglas de corte
Reglas de corte, guías de borde, guías paralelas: accesorios que garantizan una línea recta y una distancia constante a lo largo de toda la longitud del corte.
Cortar recto a mano sobre 3 metros es algo que nadie hace bien. Una desviación de 1 mm al inicio se convierte en un desfase de 1 cm al final, y se nota. Nuestras guías y reglas de corte ofrecen al instalador lo que la mano por sí sola no puede garantizar: una trayectoria perfectamente recta y una distancia constante desde el borde del vidrio a lo largo de todo el corte.
Cortar recto, cortar de forma uniforme, siempre
Reglas de corte: la línea recta garantizada
La regla de corte es la herramienta básica para todos los cortes rectos sobre vidrio. Se coloca sobre la lámina, se apoya la cuchilla contra el borde y se realiza el corte. La cuchilla sigue la regla sin desviarse, logrando un corte recto de principio a fin.
Nuestras reglas están fabricadas en aluminio o acero inoxidable según el modelo. El perfil está diseñado para trabajar con láminas adhesivas húmedas: un borde de corte elevado evita que la cuchilla se suba sobre la regla, y una base antideslizante mantiene la regla en su lugar sobre la lámina húmeda sin moverse durante el corte.
Las longitudes van desde 50 cm para superficies pequeñas y vidrios estrechos hasta 150 cm para grandes superficies. En vidrios más grandes, la regla se reposiciona encadenando cortes. La clave es alinear bien el segundo corte con el final del primero para que la línea sea continua.
Guías de borde: cortar a lo largo del marco
El corte más habitual en instalación arquitectónica es a lo largo del marco del vidrio. La lámina sobresale del vidrio y debe cortarse de forma limpia al ras de la junta o ligeramente dentro del borde. A mano alzada, la distancia entre el corte y el borde varía inevitablemente. La guía de borde soluciona este problema.
La guía se apoya contra el borde del marco y crea un canal fijo por el que se desplaza la cuchilla. La distancia entre el corte y el borde se mantiene constante a lo largo de toda la longitud, ya sea un vidrio de 50 cm o de 3 metros. El resultado es un borde limpio y uniforme, con un retranqueo constante que da un acabado profesional.
Es un accesorio simple que marca una diferencia visible inmediata. Un instalador que corta sin guía produce una línea ligeramente irregular. Con la guía, la línea es perfecta. En particiones de vidrio de oficinas, donde el trabajo se ve de cerca, esta regularidad destaca.
Guías paralelas: reproducir una distancia constante
La guía paralela mantiene una distancia fija entre el corte y un borde de referencia. Es la herramienta para bandas decorativas, franjas y todos los cortes donde el ancho debe mantenerse constante a lo largo de toda la longitud.
Colocar una franja de 10 cm de altura en un vidrio de 3 metros de ancho requiere dos cortes perfectamente paralelos separados 10 cm en toda la longitud. A mano alzada, es una tarea que falla muchas veces. Con la guía paralela ajustada a 10 cm, los dos cortes se mantienen automáticamente a la distancia correcta.
La guía se ajusta a la distancia deseada y se bloquea en posición. Se desliza a lo largo del borde del vidrio mientras la cuchilla sigue la trayectoria definida. Un solo paso, un solo corte, una distancia perfecta.
¿En qué instalaciones son indispensables estas guías?
Las particiones de vidrio en oficinas son donde las guías marcan mayor diferencia. El vidrio es visible de cerca, por ambos lados, con iluminación que revela cualquier defecto en el corte. Un borde irregular se nota de inmediato. Un corte realizado con guía es limpio y uniforme.
Vitrinas de tiendas, fachadas de restaurantes, entradas de hoteles: en todos los casos donde el vidrio es visible al público y el acabado refleja la imagen del establecimiento.
Instalaciones de franjas decorativas, donde el ancho debe mantenerse constante a lo largo de toda la superficie del vidrio. Sin guía paralela, la franja ondula. Con guía, queda recta.
Grandes acristalamientos donde los cortes miden 2, 3 o 4 metros. Cuanto más largo es el corte, mayor es el riesgo de desviación, y más útil resulta la guía.